La naviera A.P. Møller-Maersk anunció en enero de 2026 la reanudación progresiva de sus tránsitos regulares por el Canal de Suez y el Mar Rojo, específicamente para el servicio Middle East–Europe Container Line (MECL). Esta decisión se produce tras una evaluación continua de las condiciones de seguridad en la región, que durante meses llevó a la compañía —y a otras grandes navieras— a desviar sus buques por el Cabo de Buena Esperanza debido a riesgos asociados a tensiones geopolíticas.
Maersk señaló que el retorno a esta ruta estratégica se hará de manera gradual y cuidadosamente monitoreada, priorizando la seguridad de las tripulaciones, las embarcaciones y la carga. El Canal de Suez representa una de las principales arterias del comercio marítimo mundial, conectando Asia, Medio Oriente y Europa, y su uso permite reducir significativamente los tiempos de tránsito y los costos operativos frente a rutas alternativas más largas.
La reanudación de estos tránsitos es interpretada por el sector marítimo como una señal positiva hacia la normalización de las cadenas logísticas globales, que se vieron afectadas por incrementos en fletes, congestión portuaria y mayores emisiones derivadas de los desvíos prolongados. No obstante, Maersk enfatizó que continuará evaluando de forma permanente la situación regional y que cualquier cambio en el contexto de seguridad podría implicar ajustes inmediatos en la operación.
Esta medida tiene implicaciones directas para exportadores, importadores y operadores portuarios, al contribuir a la estabilización del comercio internacional y a una mayor previsibilidad en los itinerarios marítimos.
